
Tras las grandes esperanzas en enero de un repunte en la actividad de transacciones, una espesa niebla de incertidumbre descendió sobre los mercados de fusiones y adquisiciones (M&A, su sigla en inglés), provocando un descenso precipitado de las operaciones durante el primer semestre de 2024 tanto en Chile como en el resto del mundo. Sin embargo, si hay una certeza en toda esta incertidumbre es que la actividad de M&A se recuperará (probablemente más rápido en unos sectores que en otros). El espectáculo debe continuar, aunque el momento sea incierto, y esto se debe en gran parte a que la necesidad de realizar operaciones es mayor que nunca.
Cada mes que pasa con un flujo restringido de operaciones crea más presión sobre los fundamentos estratégicos y económicos que sustentan las transacciones. Los bajos niveles de actividad de M&A de los últimos dos años y medio han creado una demanda (y una oferta) reprimida, sobre todo en el universo del capital riesgo. Además, las empresas están recurriendo a las fusiones y adquisiciones para acelerar el crecimiento y reinventar sus negocios en un momento de cambio dinámico: la Inteligencia Artificial (IA) está trastornando los modelos de negocio y los CEO buscan acelerar el crecimiento de sus empresas en una economía de bajo crecimiento.
Ninguno de estos imperativos desaparecerá pronto. Por lo tanto, no es cuestión de si las fusiones y adquisiciones volverán a aumentar. Es cuestión de cuándo.
"Chile no se ha quedado ajeno a la tendencia global y ha mostrado un descenso a medida que el país ha debido enfrentar desafíos políticos, económicos y sociales. Sin embargo, en esta primera parte de 2024, hemos visto una ligera recuperación en el valor de transacciones. Chile está rankeado segundo en transacciones de M&A en toda la región, detrás de Brasil, lo que habla bien de la estabilidad del país y de cómo los inversionistas buscan hacer negocios acá".
Joaquín Pérez,Socio de Deals, PwC Chile.Las carteras de private equity (PE) o capital privado están listas para la venta. A principios de año, según PitchBook, las empresas de capital privado contaban con más de 27.000 empresas en cartera en todo el mundo, de las cuales aproximadamente la mitad llevaban en cartera al menos cuatro años, que es el plazo habitual en el que se preparan para la salida. A mediados de 2024, la mayoría de esas inversiones han envejecido otros seis meses. Muchas empresas de PE en proceso de captación de nuevos fondos están siendo cuestionadas por los inversores acerca de la limitada realización de los rendimientos, lo que aumenta la presión para vender. Los fondos de PE que no logran realizar distribuciones de las inversiones de fondos existentes pueden tener más dificultades para captar nuevo capital.
Las empresas se centran en las transacciones para acelerar el crecimiento y lograr la transformación del negocio. Las empresas operan en un entorno más perturbador, complejo e incierto, con factores macroeconómicos, cuestiones geopolíticas y perturbaciones tecnológicas -ahora acentuadas por la IA-, todo lo cual crea la necesidad de que las empresas innoven y reinventen sus negocios. Las empresas con estrategias de fusiones y adquisiciones bien pensadas para optimizar sus carteras mediante la adquisición de las capacidades, el talento y la tecnología adecuados o la desinversión de activos no esenciales serán las mejor situadas para tener éxito.
La IA podría ser un catalizador para todo tipo de transacciones. La IA -en particular la IA generativa- tiene la capacidad de trastornar empresas, desde gigantes corporativos a startups, así como sectores e incluso industrias enteras. Aunque la IA generativa aún está en sus primeras fases, su impacto en las empresas y la sociedad ya empieza a ser significativo. La IA tiene la capacidad de crear enormes eficiencias de costes, permitir nuevas fuentes de ingresos, abrir nuevos canales a los clientes y mejorar la propuesta de valor, por un lado, y mercantilizarla, por otro. La ola de la IA está llegando y creemos que las poderosas fuerzas en juego exigirán a las empresas que reevalúen sus estrategias, modelos de negocio, mercados y competidores. Las transacciones creadas por todo este movimiento pueden ir desde las tradicionales fusiones y adquisiciones hasta asociaciones, alianzas y otras relaciones innovadoras que no hemos visto antes.
El crecimiento inorgánico es necesario para superar el anémico crecimiento orgánico. Los factores macroeconómicos y las medidas de política monetaria en muchos países han creado un entorno de bajo crecimiento económico en el que el crecimiento orgánico de los ingresos será mucho más difícil de conseguir. En consecuencia, es posible que las empresas tengan que recurrir a las fusiones y adquisiciones como parte de sus estrategias de crecimiento inorgánico para disparar sus líneas superiores.
En enero, con las tasas de interés aparentemente en su punto más alto y la expectativa generalizada de que bajaran, los responsables de las operaciones estaban preparados para un repunte de la actividad que finalmente pondría fin a uno de los peores mercados bajistas de fusiones y adquisiciones en una década. Sin embargo, los bancos centrales mantuvieron los tipos más altos de lo previsto y, aunque en las primeras semanas del año se anunciaron algunas megaoperaciones prometedoras, el impulso se desvaneció.
En la mitad del año, el volumen mundial de operaciones descendió un 25% en comparación con el primer semestre de 2023, y muchos operadores se han preguntado cuánto pueden empeorar las cosas. Sin embargo, el valor de las operaciones se ha mantenido y ha crecido un 5% en el primer semestre de 2024, debido sobre todo a la actividad megadeal en los sectores tecnológico y energético.
En Chile, el panorama es similar e, incluso, más grave. En comparación al primer semestre de 2023, el volumen total de operaciones disminuyó un 46%, estando cerca de alcanzar un mínimo no visto desde 2020. Por otro lado, si bien el valor de las operaciones también ha disminuido respecto al primer semestre de 2023, sí se ha visto una mejora de 75% respecto al segundo semestre del mismo año, lo que da pistas de un repunte para el mercado local.
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Global: En el primer semestre de 2024, aunque el valor de las operaciones M&A aumentó un 5% en comparación con el primer semestre de 2023, el volumen total de operaciones cayó un 25%, continuando una tendencia a la baja iniciada en 2022. En el primer semestre de 2024, el volumen de operaciones superó ligeramente las 23.000 y el valor de las operaciones alcanzó los US$ 1,3 billones. Esta cifra está muy lejos de los niveles récord de actividad del segundo semestre de 2021, en el que se registraron casi 34.000 operaciones y un valor de US$ 2,7 billones.
También es importante destacar el mayor impacto que esta recesión está teniendo en la actividad de los fondos de private equity que en los grupos corporativos a nivel mundial. Pese a que en términos de volumen y valores, lo corporativo supera al private equity, este último grupo ha estado tomando más terreno en las actividades de M&A en Chile, pasando de una participación de 22,7% en el segundo semestre de 2023 a 24,3% en la primera mitad de 2024. Distinto es el caso de los volúmenes registrados entre ambos grupos, ya que el porcentaje de private equity en el total de valor de operaciones bajó de 40,6% en la segunda parte de 2023 a 2,1% en 2024.
En este escenario, el apetito por las fusiones y adquisiciones está lejos de agotarse. Entre algunas de las principales operaciones anunciadas en lo que va de año incluyen la adquisición de Grupo Security S.A. por parte de Bicecorp S.A. anunciada en enero por US$ 1.250 millones, así como la de Falabella Perú Saa por parte de Plaza S.A., valuada en US$ 589 millones. Si bien estas aún se encuentran pendiente, otras de menor tamaño ya se han concretado, como la compra de Camanchaca Pesca Sur S.A. por Compañía Pesquera Camanchaca S.A. (US$ 88 millones); Inversiones Ecocopter Holdings Ltda por la firma brasileña A Helisul Taxi Aéreo Ltda. (US$ 36 millones); y REE Uno SpA por CAP S.A. (US$ 29 millones).
Generalmente, cuando el mercado de M&A se encuentra en una fase bajista, suele haber algunos sectores más resilientes que brillan con luz propia. Sin embargo, en el mercado actual no se ha librado ninguno de la caída de la actividad de las fusiones y adquisiciones. Incluso los sectores más afectados por las megatendencias mundiales, como la tecnología y la energía, se han hundido a medida que las tendencias del volumen de operaciones de M&A se han invertido en todos los sectores. Esto, aplica tanto en Chile como en el resto del mundo.
Por valor de las operaciones, el mercado se ha comportado ligeramente mejor al comparar el primer semestre de 2023 y 2024, creciendo solamente en dos sectores: Servicios Financieros y Consumo (49% y 368%, respectivamente). Sin embargo, por el lado de los volúmenes registrados la situación es completamente diferente, ya que mientras que sólo Consumo se mantuvo sin variación, el resto de los sectores presentan caídas, siendo el principal afectado el sector de Salud.
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Varios factores han contribuido a la desaceleración del mercado de M&A en los dos últimos años. El análisis de periodos anteriores de incertidumbre puede ofrecer pistas sobre cómo van a evolucionar las cosas. Pero esta vez, algunas anomalías llamativas parecen haber dado la vuelta a los criterios y los acuerdos del pasado. Comprender las distintas fuerzas en juego puede ayudar a los inversores a evaluar mejor los riesgos, planificar escenarios y desarrollar estrategias, dándoles más confianza para actuar en el momento adecuado.
Aunque los factores que hemos enumerado anteriormente contribuyen a la indecisión del mercado de M&A, también estamos observando algunas señales que pueden ayudar a guiar a los inversores a salir de la incertidumbre. A continuación enumeramos los principales.
Dada la incertidumbre sobre el momento en el que se producirá un repunte de la actividad de fusiones y adquisiciones, y los retos a la hora de acometer una operación, es más importante que nunca que los los inversores y los profesionales de M&A, dispongan de una hoja de ruta estratégica para abordar el crecimiento inorgánico. Estar preparado es el mensaje principal. Pero, ¿qué significa eso en la práctica?
Para los compradores:
Asegurar que la estrategia de M&A esté alineada con la estrategia corporativa, incluida la transformación y la reinvención del modelo de negocio
Evaluar el impacto de la IA en los modelos de negocio del comprador y de la empresa objetivo
Realizar un análisis más profundo de los datos y due diligence para aumentar la confianza en el negocio objeto de la operación
Poner en marcha un plan para identificar y retener el talento clave
Perfeccionar un enfoque de sostenibilidad para preservar y crear valor
Desarrollar un equity story convincente con un sólido plan de creación de valor.
Conseguir la aprobación temprana de los comités de inversión y los consejos de administración.
Para los vendedores, esto significa:
Realizar revisiones estratégicas periódicas para garantizar la optimización de la cartera de inversiones, incluida la posibilidad de deshacerse de partes del negocio que no sean rentables o esenciales
Realizar una preparación exhaustiva previa a la venta, que incluya una due diligence comercial completa y una planificación de escenarios
Garantizar vínculos creíbles entre los documentos de la oferta y los datos de apoyo, incluida la información financiera histórica y proyectada.
Tanto los compradores como los vendedores tendrán que estar abiertos a estructuras alternativas, como asociaciones, alianzas, transmisión de parte de la participación del vendedor, beneficios y otras formas de estructuración del capital.
Por último, el impulso puede ser una profecía autocumplida. Incluso en el actual clima de incertidumbre, con unas tasas de interés aún elevadas y unas valoraciones por encima de las expectativas, la desaparición de una o varias de las incertidumbres analizadas podría ser suficiente para dar el impulso que tanto necesita el mercado y restablecer la confianza de los inversores. En cualquier caso, para el sector de private equity, las operaciones son su esencia y razón de ser, y confiamos en que las firmas de este sector superen los retos a su debido tiempo. Para los grupos corporativos, la necesidad estratégica de M&A para adaptarse al ritmo del cambio tecnológico y de la disrupción es un imperativo.
Después de todo, el espectáculo de las fusiones y adquisiciones debe continuar.