Durante períodos de incertidumbre económica, muchas empresas tienden a reconsiderar sus asociaciones y centrarse en proteger su participación de mercado. Sin embargo, los líderes empresariales que adoptan ecosistemas, es decir, relaciones con otras empresas, organizaciones e instituciones que generan valor para un conjunto común de clientes, tienen más probabilidades de transformarse y crear valor a largo plazo.
Aunque "ecosistema" ha sido una palabra de moda durante mucho tiempo, el concepto tiene un fundamento sólido. Al colaborar en lugar de trabajar de forma aislada, las empresas pueden mejorar sus resultados y crear más valor. De hecho, algunas ya lo han logrado. PwC analizó 470 empresas que se encontraban entre las diez primeras con mayor valor empresarial en su sector desde 2001 hasta 2021. De estas, alrededor de tres docenas, identificadas por trabajar en ecosistemas como parte de sus modelos de negocio, generaron niveles de valor empresarial significativamente mayores que las demás.
Esto no siempre ha sido así, pero la era digital, combinada con la pandemia, ha acelerado la adopción de estas estrategias colaborativas. Nuestro análisis reveló que entre 2001 y 2012, el valor empresarial total promedio de las empresas con modelos de negocio colaborativos y aquellas sin ellos era aproximadamente el mismo cada año. Sin embargo, a partir de 2013, las empresas en ecosistemas comenzaron a superar consistentemente a las demás. En 2021, su valor empresarial total promedio era más de cuatro veces mayor que el de otras empresas.
Algunas empresas reconocen la necesidad de evolucionar. En la última Encuesta Global Anual de Presidentes PwC, alrededor del 30 % de los presidentes de compañías en Colombia consideraban que sus empresas ya no serían viables dentro de diez años si continúan por su camino actual. Los cambios en las preferencias de los clientes, la evolución regulatoria, la escasez de habilidades y la rápida evolución tecnológica representan amenazas para la rentabilidad a largo plazo. Estas preocupaciones reflejan tendencias más amplias que podrían tener un impacto significativo en las empresas durante la próxima década. Trabajar con una amplia gama de colaboradores puede ayudar a las empresas a crear valor económico y social de manera conjunta.
La capacidad de colaborar, más allá de los límites corporativos, es fundamental para enfrentar los desafíos comerciales actuales y crear un futuro económico más sostenible para la organización. A continuación, se presentan algunos ejemplos de estrategias ecosistémicas eficaces.
La industria de la construcción puede no ser la primera que nos viene a la mente cuando pensamos en innovación tecnológica, pero Komatsu ha pasado de ser un fabricante de equipos a convertirse en un líder en soluciones digitales de construcción inteligente. La empresa comparte datos, mejora la coordinación y ayuda a impulsar la productividad en toda la industria. Inicialmente, Komatsu utilizaba maquinaria equipada con GPS, mapas digitales, sensores y conexiones de Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) para ayudar a los clientes a utilizar sus equipos de manera más eficiente. Posteriormente, Komatsu lanzó una plataforma que permite a clientes, socios comerciales e incluso competidores coordinar sus actividades y flotas, mejorando la productividad y reduciendo los costos de mantenimiento. Como coordinador del ecosistema, Komatsu puede generar ingresos a partir de servicios gestionados y plataformas automatizadas, compensando así las ventas cíclicas de equipos.
Las empresas han descubierto que los ecosistemas ofrecen mejores resultados que las cadenas de valor tradicionales y pueden ayudarlas a captar ingresos. A continuación, se detallan algunos pasos para establecer ecosistemas en tu organización.
Compartir datos y conocimientos
Alinear incentivos para los participantes
Repensar el papel de las cadenas de suministro
Los ecosistemas permiten que los datos estén disponibles para más participantes con el objetivo de reducir costos y agregar valor al consumidor. Esta práctica resulta más efectiva que las cadenas de valor tradicionales, las cuales suelen mantener los datos dentro de los límites organizacionales para obtener una ventaja competitiva mayor.
Las cadenas de valor tradicionales a menudo optimizan las finanzas de cada participante, pero a expensas de los resultados generales para los consumidores. En cambio, los ecosistemas pueden transformar las transacciones financieras de un sistema basado en precios unitarios a uno que alinee los incentivos con los resultados de los consumidores en todo el ecosistema. Ejemplos de esto incluyen modelos de atención médica basados en el valor y sistemas de fijación de precios del carbono.
Los ecosistemas facilitan el intercambio multidireccional de bienes y servicios, como las cadenas de suministro inversas para el reciclaje de prendas de vestir o el reprocesamiento de combustibles. Estas iniciativas pueden desempeñar un papel fundamental en la lucha contra la transición climática en curso.
Este artículo está basado en el artículo “How to create meaningful business ecosystem strategies” de PwC US. Esta versión es organizada y revisada por PwC Colombia.
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